Los accesos a las playas de Canallave y Valdearenas, en el Parque Natural de las Dunas de Liencres, se han vuelto a convertir en una auténtica odisea. Atascos, aparcamientos en isletas y dunas, han hecho que la sensación de cercanía a las playas se confunda con un sentimiento de caos, con mucha gente que tenía que abandonar el lugar sin poder disfrutar de estas dos maravillosas playas.
Después de muchos avisos por parte del Ayuntamiento y Gobierno de Cantabria de mejora de la gestión del parque natural, en diferentes ocasiones y declaraciones políticas, nos encontramos con la cruda realidad.
Innumerables caravanas aparcadas, saturación de vehículos, inexistencia de aparcamientos disuasorios, carencia de parkings de caravanas, la no instalación de controles de gálibos, etc, llevan al caos en los días de mayor afluencia de usuarios. Y eso que todavía no hemos comenzado la época estival en su máxima expresión.

En marzo de este año, la Consejera de ganadería, Maria Jesús Susinos y Caramés anunciaron que el gobierno continuará con la vigilancia del parque natural de las Dunas de Liencres, anunciando Caramés que se instalarán gálibos y se realizará una reordenación del aparcamiento. Todo esto se convierte en agua de borrajas en este último domingo del mes de junio.
El caos vuelve al Parque Natural de las Dunas de Liencres sin soluciones claras
Decía Caramés en el anuncio de conclusiones de la reunión con la consejera, que ya no existen coches que invadan los pinares y las dunas, algo que esta mañana hemos podido comprobar que no es cierto, adjuntando fotografías de lo que denunciamos, con numerosos atascos y vehículos mal aparcados en zonas de protección medioambiental.
Parece ser que el alcalde de Piélagos está contento con su gestión, instalando tres duchas y mejorando una rampa de acceso. Entendemos que lo anterior es un bagaje muy escaso para solucionar los verdaderos problemas de los accesos a las playas de Canallave y Valdearenas, que deben respetar al máximo los condicionantes de máxima exigencia de cuidado y respeto al medioambiente, siendo ahora más necesario que nunca todavía con la declaración de Geoparque de la Unesco, de la Costa Quebrada.
No es este el mejor panorama para llevar a cabo el uso y disfrute sostenible de las maravillosas playas existentes en Piélagos, donde debemos priorizar la protección del sistema dunar de la playa de Liencres, uno de los más extensos y mejor conservados del Cantábrico, finaliza Luis Sañudo.



















