El 68% de los autónomos encuestados por el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España señala la situación política y la incertidumbre institucional como su principal inquietud para los próximos meses.
La crispación política y la incertidumbre institucional se han convertido en la principal preocupación de los autónomos de cara al segundo semestre del año, según la última encuesta realizada por el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España.
El sondeo indica que el 68% de los encuestados sitúa la situación política e institucional del país como el principal factor de inquietud para los próximos meses. Entre las cuestiones analizadas figuran la fiscalidad, la protección social, las cotizaciones, el relevo generacional y la evolución económica.
UPTA España sostiene que la estabilidad económica no puede desvincularse de la estabilidad institucional. La organización considera que la falta de consensos y la confrontación entre las principales fuerzas políticas generan preocupación en un colectivo que necesita seguridad, previsibilidad y confianza para desarrollar su actividad.
Por ello, UPTA hace un llamamiento al Gobierno y a los partidos de la oposición para que rebajen la tensión política y apuesten por el diálogo y los acuerdos en materias que considera fundamentales para el desarrollo económico y social del país.
Los autónomos piden reformas fiscales y más protección social
La organización enmarca esta preocupación en un contexto económico que, según el comunicado, mantiene indicadores positivos, con una evolución favorable de la afiliación a la Seguridad Social, crecimiento del número de trabajadores autónomos y una economía española que continúa mostrando resistencia ante las incertidumbres internacionales.
UPTA señala también que numerosas empresas están registrando niveles récord de beneficios y considera que esos datos deben servir para impulsar reformas que permitan distribuir de forma más equilibrada los beneficios del crecimiento y corregir desigualdades que afectan al colectivo.
El Observatorio plantea la necesidad de acometer cambios en políticas fiscales que, según la organización, perjudican a los trabajadores autónomos y a las pequeñas actividades económicas, mientras que las grandes empresas cuentan con más capacidad para adaptarse a los cambios normativos y tributarios.
Junto a la fiscalidad, UPTA identifica como otra gran preocupación el refuerzo de la protección social. La organización considera necesario culminar las reformas comprometidas, mejorar la eficacia de las prestaciones existentes y adaptar los sistemas de cobertura a las necesidades reales de quienes trabajan por cuenta propia.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, afirma que “las carreras electorales y los intereses partidistas no pueden situarse por encima de los intereses de más de tres millones y medio de trabajadores autónomos. Nos preocupa que el ruido político termine paralizando reformas fundamentales para el colectivo, especialmente en materia fiscal y de protección social”.
“También observamos con preocupación algunos acuerdos y planteamientos políticos que chocan frontalmente con los avances sociales conquistados durante años por las organizaciones sindicales y por las entidades representativas del trabajo autónomo. España necesita diálogo, consenso y soluciones, no más confrontación”, concluye Abad.
El 68% de los autónomos encuestados por el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España señala la situación política y la incertidumbre institucional como su principal inquietud para los próximos meses.
La crispación política y la incertidumbre institucional se han convertido en la principal preocupación de los autónomos de cara al segundo semestre del año, según la última encuesta realizada por el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España.
El sondeo indica que el 68% de los encuestados sitúa la situación política e institucional del país como el principal factor de inquietud para los próximos meses. Entre las cuestiones analizadas figuran la fiscalidad, la protección social, las cotizaciones, el relevo generacional y la evolución económica.
UPTA España sostiene que la estabilidad económica no puede desvincularse de la estabilidad institucional. La organización considera que la falta de consensos y la confrontación entre las principales fuerzas políticas generan preocupación en un colectivo que necesita seguridad, previsibilidad y confianza para desarrollar su actividad.
Por ello, UPTA hace un llamamiento al Gobierno y a los partidos de la oposición para que rebajen la tensión política y apuesten por el diálogo y los acuerdos en materias que considera fundamentales para el desarrollo económico y social del país.
Los autónomos piden reformas fiscales y más protección social
La organización enmarca esta preocupación en un contexto económico que, según el comunicado, mantiene indicadores positivos, con una evolución favorable de la afiliación a la Seguridad Social, crecimiento del número de trabajadores autónomos y una economía española que continúa mostrando resistencia ante las incertidumbres internacionales.
UPTA señala también que numerosas empresas están registrando niveles récord de beneficios y considera que esos datos deben servir para impulsar reformas que permitan distribuir de forma más equilibrada los beneficios del crecimiento y corregir desigualdades que afectan al colectivo.
El Observatorio plantea la necesidad de acometer cambios en políticas fiscales que, según la organización, perjudican a los trabajadores autónomos y a las pequeñas actividades económicas, mientras que las grandes empresas cuentan con más capacidad para adaptarse a los cambios normativos y tributarios.
Junto a la fiscalidad, UPTA identifica como otra gran preocupación el refuerzo de la protección social. La organización considera necesario culminar las reformas comprometidas, mejorar la eficacia de las prestaciones existentes y adaptar los sistemas de cobertura a las necesidades reales de quienes trabajan por cuenta propia.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, afirma que “las carreras electorales y los intereses partidistas no pueden situarse por encima de los intereses de más de tres millones y medio de trabajadores autónomos. Nos preocupa que el ruido político termine paralizando reformas fundamentales para el colectivo, especialmente en materia fiscal y de protección social”.
“También observamos con preocupación algunos acuerdos y planteamientos políticos que chocan frontalmente con los avances sociales conquistados durante años por las organizaciones sindicales y por las entidades representativas del trabajo autónomo. España necesita diálogo, consenso y soluciones, no más confrontación”, concluye Abad.


















