La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos ha trasladado al Ministerio de Trabajo y Economía Social una propuesta de transición laboral protegida dirigida a personas autónomas con bajos ingresos, con el objetivo de facilitar su incorporación al empleo por cuenta ajena.
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UTAC) ha propuesto la puesta en marcha de un Programa de Transición Laboral Protegida dirigido a personas trabajadoras autónomas que se encuentran en situaciones de pobreza laboral y autoempleo precario. La iniciativa ha sido presentada por UPTA España ante el Ministerio de Trabajo y Economía Social como una política activa de empleo específica para este colectivo.
Los datos del Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España, elaborados a partir de información de la Agencia Tributaria, apuntan a un problema de carácter estructural. En el conjunto del país, 795.413 personas trabajadoras autónomas declaran rendimientos iguales o inferiores a 670 euros mensuales. En la Comunidad de Cantabria, esta situación afecta a 9.579 personas, lo que supone más del 23 por ciento del total del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
Dentro de este grupo, más de 6.000 personas desarrollan una actividad económica única y habitual, con una facturación frecuente y sostenida, aunque insuficiente para garantizar unas condiciones de vida dignas. Desde la organización se advierte de que estas personas permanecen durante años en actividades de baja rentabilidad sin disponer de mecanismos eficaces para reorientar su trayectoria profesional.
UPTA señala que el actual modelo de impulso al emprendimiento ha generado una bolsa estable de autoempleo de baja rentabilidad, en la que miles de personas continúan sin alternativas que les permitan abandonar estas actividades sin asumir penalizaciones administrativas ni riesgos económicos.
Autónomos con bajos ingresos y una propuesta de transición protegida
La organización advierte de que la ausencia de salidas protegidas mantiene a muchas personas autónomas atrapadas en actividades inviables, con el consiguiente riesgo de endeudamiento y exclusión social. Ante esta situación, la propuesta presentada plantea una vía ordenada para facilitar el paso desde el autoempleo precario al trabajo por cuenta ajena.
El programa, denominado “Programa de Transición Laboral Protegida: del RETA al Empleo Digno”, se plantea como una política activa de empleo alineada con los objetivos del Servicio Público de Empleo Estatal. Estaría dirigido prioritariamente a personas trabajadoras autónomas con rendimientos persistentemente bajos y procedentes de sectores de baja rentabilidad estructural.
La iniciativa se articularía a través de itinerarios individualizados que combinarían un diagnóstico económico-laboral, la acreditación de competencias profesionales adquiridas mediante la experiencia, procesos de recualificación orientados a sectores con demanda real y acciones de intermediación laboral activa.
Todo el proceso se desarrollaría bajo un marco de transición protegida, sin penalizaciones administrativas y con acompañamiento durante la incorporación al empleo por cuenta ajena, con el fin de garantizar una salida ordenada y estable del autoempleo precario.
UPTA estima que el programa podría alcanzar tasas de inserción laboral superiores al 60 por ciento, además de mejorar la empleabilidad de las personas participantes y contribuir a la reducción de la pobreza laboral en el trabajo autónomo, optimizando al mismo tiempo los recursos públicos destinados a formación y empleo.
La organización ha reclamado la creación de una mesa técnica que permita poner en marcha este programa y desarrollar un primer proyecto piloto a lo largo del año 2026.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, ha señalado que existe una realidad cada vez más visible de personas que, pese a trabajar como autónomas, viven en situación de pobreza, y ha defendido la necesidad de facilitar transiciones protegidas hacia el empleo por cuenta ajena.
La propuesta queda ahora pendiente de análisis por parte del Ministerio de Trabajo y Economía Social para valorar su posible desarrollo y aplicación.


















