El Bathco BM Torrelavega logró su cuarta victoria consecutiva en un durísimo partido en O Gatañal, marcado por dos versiones de juego completamente diferentes. La exhibición naranja en la primera mitad fue contrarrestada por la épica de los gallegos, que fueron reduciendo diferencias en el marcador hasta llegar a un tramo final de infarto, donde la clase de Javi Muñoz desde los siete metros y las paradas de Leo Tercariol resultaron decisivas.
El partido comenzó con una versión muy superior de Frigoríficos del Morrazo. El gol inicial de Isidoro Martínez lo contestaron Nicoló D’Antino, Ángel Rivero y Juan Carlos Quintas con un parcial de 3–0 para dar la vuelta al marcador. Cinco minutos de dominio gallego se revirtieron en los cinco siguientes de control naranja. El +2 local se convirtió en +3 visitante con un 0–5 antes del minuto 11. Los goles de Martínez, Rubiño, Cangiani y Moyano hicieron efectivo el gran papel de la defensa de los de Jacobo Cuétara.
Arnau Fernández sacó a los suyos del atolladero, pero una nueva defensa con acierto forzó el error de Ludman, aprovechado por Junior Scott, redimiéndose de sus dos errores anteriores. Con 6–9 en el luminoso, Quique Domínguez paró el tiempo en el minuto 13. Ludman destrozó la escuadra tras la reanudación, pero Prokop no tardó en imitarle.
Una exclusión sobre Juanjo Fernández permitió al partido desmelenarse con ataques muy cortos en los que los naranjas fueron capaces de mantener a Frigoríficos del Morrazo a raya.
La ventaja se estabilizó en dos goles, con tantos de Cangiani o Aja en un lado y de Gayo y Manu Pérez por el otro. Superado el minuto 20, las imprecisiones en ambos bandos mantuvieron el 10–13 en el marcador antes del acierto de Moyano.
«Bathco BM Torrelavega resiste la reacción local y gana en O Gatañal»
La intención del Bathco BM Torrelavega de obligar al ataque estático acababa por provocar los errores en el pase de su rival. En esa situación, dos fallos consecutivos transformados en gol por Martínez y Ángel Fernández llevaron al 11–16 y al segundo tiempo muerto de Domínguez.
Rivero la puso en el ángulo tras la pausa. Cerca estuvo de recortar más Arnau, pero un paradón de Tercariol lo utilizó Fernández para mantener el +5. La impotencia de los locales se hacía evidente ante el gran partido de los naranjas, defendiendo con fuerza y jugando en ataque de forma sensacional.
Tras un bloqueo de Juanjo Fernández y un ataque largo, Colunga aprovechó la asistencia de Marcio para poner el 13–20. Quedaba solo un minuto tras el gol del canterano. Los dos equipos completaron un ataque neutralizado por Tercariol y Panjan respectivamente antes de que, sobre la bocina, Santi López anotase el 14–20 con el que se llegó al descanso.
Rivero estrenó el segundo tiempo con su sexto tanto. Mateo Pallas acertó ante Silva en su primer intento, dando inicio a un ataque de los suyos de más de dos minutos que abortó Tercariol. Jakub Prokop abrió la veda del segundo tiempo anotando el 15–21. Uno más anotó Cangiani antes de un susto de Juanjo Fernández, que se marchó acompañado del fisioterapeuta Álvaro Leiva al banquillo aquejado de la rodilla.
Más allá de eso, el protagonismo era de Leo Tercariol, con un acierto superior al 40%. En la otra portería, la respuesta llegó con un Mateo Pallas inspirado desde su salida. D’Antino rompió la sequía ya en el minuto 40, de penalti, para el 16–22.
La mejoría defensiva de los locales no era suficiente para mantener a raya a los naranjas, que llegaron al +8. El empuje inicial de Frigoríficos del Morrazo se había atenuado, frenado por un gran Tercariol.
La diferencia llegó a nueve goles en el minuto 42, obra de Andrés Moyano. Dos minutos después la diferencia era de dos goles menos y con exclusión al propio Moyano, aunque cualquier conato de reacción parecía todavía lejano.
La desconexión naranja era absoluta y preocupante tras un golazo sobre pasivo de Ludman en el minuto 48 que provocó el tiempo muerto de Jacobo Cuétara. El parcial de 5–0 había agotado la paciencia del técnico, que buscaba soluciones todavía con cuatro goles de ventaja.
Quedaban diez minutos cuando Javi Muñoz acudió a la línea de penalti para romper el parcial. Tercariol acertó a la primera, pero no a la segunda ante López. Una pérdida de Colunga volcó de nuevo O Gatañal, multiplicando el ruido con el gol de D’Antino.
Era el 25–27 y las alarmas estaban encendidas. En el minuto 52, Cuétara volvió a parar el reloj.
Muñoz repuso la calma con otro penalti. Tercariol paró otra más, pero el rechace volvió a los locales, permitiendo que Javi García anotase el 26–28. Martínez no encontró a Silva en el pivote y, al contraataque, Martin Gayo puso el 27–28 con cinco minutos por delante.
De nuevo de penalti, Muñoz devolvió el +2. David Valderhaug mandó arriba su siguiente intento en un ataque clave.
Prokop topó con Pallas, pero la contra la solventó Ángel con un robo. El acierto del astillerense fue un jarro de agua fría para O Gatañal, pues a la vuelta Prokop acertó con el 27–30.
Domínguez consumió sus tiempos muertos con menos de tres minutos por delante. Sus palabras no acabaron en buen puerto, con una pérdida de balón que casi sentenció el encuentro.
El postrero gol de Valderhaug en los últimos segundos puso el definitivo 28–30.
Cuarta victoria consecutiva para el Bathco BM Torrelavega, que llega así a los 30 puntos y afronta la semana de descanso en la zona noble de la clasificación.
El próximo 27 de marzo volverán a la acción, un viernes a las 20:30 horas, cuando reciban en el Vicente Trueba al Fraikin BM Granollers.
FICHA TÉCNICA
Frigoríficos del Morrazo. Ivan Panjan, Mateo Pallas; Juan Carlos Quintas (2), Martin Gayo (2), Manuel Pérez (1), Arnau Fernández (1), Jaime Gallardo, Nicolo D’Antino (4), Martín Fuentes (3), Marcell Ludman (1), Javi García (1), David Valderhaug (1), Pablo Castro, Santi López (5) y Ángel Rivero (7).
Bathco BM Torrelavega. Carlos Calle, Leo Tercariol; Andrés Moyano (6), Marcio Silva (3), Álex Rubiño (1), Junior Scott (1), Javi Muñoz (4), Juanjo Fernández, Jakub Prokop (4), Borja Lombilla, Isidoro Martínez (3), Jokin Aja (1), Facundo Cangiani (3), Ángel Fernández (3), Lucas Osorio y Nicolai Colunga (1).


















