El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, comenzará esta semana los trabajos de dragado del puerto de San Vicente de la Barquera, con los que se inicia la campaña anual de mantenimiento de las instalaciones portuarias de Cantabria.
Se trata de una actuación incluida en el contrato general de dragados de mantenimiento de los accesos marítimos y las dársenas, en el período 2025-2028, que cuenta con un presupuesto de 7.225.884 euros y que continuará en los próximos meses en los puertos de Santoña, Colindres, Laredo, Suances y Comillas.
El titular del área, Roberto Media, ha explicado que, en el caso del municipio pejino y siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, los trabajos se iniciarán en los próximos días tanto en la zona pesquera como en la deportiva, mediante el empleo de sendas dragas.
«El Gobierno inicia los dragados para mejorar la seguridad del puerto»
En concreto, el dragado del canal de acceso al interior del puerto pesquero se realizará mediante una draga de succión con una cántara de 180 metros cúbicos, mientras que las actuaciones en el puerto deportivo se ejecutarán con una draga mixta de succión y pulpo, con una capacidad de 60 metros cúbicos de cántara.
En este último caso, será necesario desmontar previamente los pantalanes y dejar libres las instalaciones para garantizar el correcto desarrollo de los trabajos y la seguridad de la actuación.
Asimismo, la siguiente semana se incorporará una tercera draga para comenzar estas mismas labores en el puerto de Santoña, que se iniciarán en la dársena pesquera, cumpliendo así la programación establecida para el inicio de estos trabajos durante el mes de febrero.
Tal y como ha destacado el consejero, el objetivo de estos trabajos de extracción de fangos y sedimentos de los puertos autonómicos, que con carácter general se llevan a cabo entre los meses de febrero y octubre, es mantener el nivel óptimo de operatividad y seguridad, abordando la tendencia natural a la formación de barras y depósitos de arena.
De esta forma, se da respuesta a las necesidades de la flota pesquera de la comunidad en la época del año de mayor actividad en los puertos, garantizando la navegabilidad y la operatividad de estas infraestructuras.


















