Cantabria es, junto a Castilla-La Mancha, Navarra y Asturias, la comunidad autónoma con menor privatización de la sanidad pública, según el último informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), que analiza la evolución del desvío de fondos públicos al sector privado.
La región se sitúa como la última en grado y velocidad de privatización, con 14 puntos sobre un máximo de 34 posibles, y muy alejada de las comunidades más privatizadas, que alcanzan los 28 puntos. No obstante, el estudio muestra un aumento general de la privatización, tanto en la provisión como en la financiación del sistema sanitario, del 14,7 % desde 2014.
Así lo refleja el análisis de la FADSP, basado mayoritariamente en datos de 2024, y algunos de 2023, que evalúa aspectos como aseguramiento, financiación privada (seguros sanitarios y gastos de bolsillo), recursos y uso del sector privado, y el porcentaje del gasto sanitario público dedicado a contrataciones en centros privados.
Además, se analizan variables como la existencia de fórmulas de colaboración público-privada establecidas por la comunidad autónoma y la dedicación exclusiva a la sanidad pública.
La sanidad pública en Cantabria resiste el avance del modelo privado
El informe indica que se ha obtenido un grado de privatización promedio de 21,3 puntos sobre 34, un leve descenso respecto al año anterior, que era de 21,58 puntos. Posteriormente, se clasifican las comunidades autónomas en tres grupos (mayor, intermedia o menor privatización), situándose Cantabria como la que menos privatización presenta dentro del grupo de menor privatización.
Valores positivos en Cantabria
El informe refleja, entre otros datos, que Cantabria, con 119 euros por persona, fue una de las comunidades autónomas donde cada cántabro destinó menos dinero a seguros privados en 2024, sólo superada por Murcia (113 euros) y Navarra (118 euros). Algo similar ocurre con el porcentaje de población cubierta por mutualidades que opta por atención sanitaria privada, donde Cantabria se sitúa en la parte baja de la tabla con un 3,3 %.
En cuanto al porcentaje de personas que han acudido al médico general privado en el último año, Cantabria se coloca también como la que menos lo hace, con un 11,32 %, muy lejos de las comunidades que encabezan la tabla con hasta un 47,76 %. Respecto al porcentaje de camas hospitalarias en centros privados, otra variable evaluada, Cantabria está entre las que tienen menor proporción, con un 5,3 %, solo por detrás de La Rioja (4,82 %). En relación al gasto sanitario destinado a la concertación con centros privados, Cantabria, con un 2,9 %, también se encuentra entre las comunidades que menos destinan a este aspecto.
En la parte negativa del informe de la FADSP, Cantabria figura como una de las comunidades autónomas con mayores gastos de bolsillo —es decir, los que no cubre la sanidad pública—, con 604 euros, casi el doble que las regiones con menor gasto.


















