La presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta, ha planteado ante el Grupo de Montaña de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de Europa (CALRE) las dificultades y desigualdades que enfrenta esta Comunidad Autónoma como consecuencia tanto de sus características geográficas como de las dinámicas demográficas, sociales y económicas de las zonas de montaña en el interior de la región.
En esta reunión telemática del Grupo de trabajo ‘Problemas de las zonas de Montaña y del Interior’, coordinada por el italiano Roberto Paccher, presidente del Consejo Regional del Trentino-Alto Adigio, González Revuelta ha dicho que Cantabria necesita hacer más atractivas las zonas de montaña para jóvenes y empresas y una mayor ‘acción positiva’ de la UE, junto a una financiación europea de la inclusión en movilidad, conectividad y vivienda.
Las zonas de montaña concentran el 70 % del territorio de Cantabria
En el encuentro han participado, junto a González Revuelta, representantes de la Asamblea de la Comunidad de Madrid —únicas instituciones españolas— y presidentes y delegados de las regiones europeas de Bruselas (Bélgica); Baviera y Turingia (Alemania); Emilia-Romaña, Toscana, Trentino-Alto Adigio y Lombardía (Italia).
En su intervención, González Revuelta ha explicado cómo Cantabria, con 5.300 km² de extensión (en torno al 1,05 % del territorio de España) y 593.000 habitantes (aproximadamente el 1,2 % de la población nacional), afronta retos específicos en más de dos tercios de su territorio, situado en espacios de media y alta montaña.
Entre los problemas más acuciantes ha destacado el despoblamiento, con 41 de los 102 municipios en situación de riesgo demográfico —13 en riesgo grave—, y un notable envejecimiento de la población más acentuado en las comunidades de montaña, donde el 33 % de los habitantes supera los 64 años, frente al 22 % en el conjunto de la comunidad autónoma.
La presidenta del Parlamento ha advertido que esta situación conlleva “dificultades de producción agraria o de emprendimiento en otros sectores, lejanía de servicios públicos, (tele)comunicaciones deficientes y carestía de la vivienda”.
Además, “existe un exceso de burocracia en la protección de los valores del territorio, sin compensación”, ha añadido.
Frente a esta situación, ha abogado por políticas que favorezcan la revitalización de las zonas de montaña: “Cantabria considera necesario hacer más atractivas las zonas de montaña para jóvenes y empresas y una mayor ‘acción positiva’ de la UE, junto a una financiación europea de la inclusión en movilidad, conectividad y vivienda”, ha subrayado la presidenta del Parlamento.
En el marco de la CALRE 2025, Cantabria pone así de manifiesto ante las comunidades regionales europeas y las instituciones de la Unión Europea la importancia de dar una respuesta integral al reto demográfico, de reducir desigualdades, de vertebrar el territorio y de garantizar así el futuro de las comunidades de montaña en toda la UE.


















