La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte ha iniciado el programa expositivo del castillo de Argüeso con la muestra del artista Víctor Cuerno (Santander, 1966), titulada La belleza de isla decepción, que podrá visitarse durante los meses de julio y agosto.
Según destaca el crítico Gabriel Rodríguez en el catálogo de la exposición, “Víctor Cuerno es un pintor inquieto, instalado en la duda constante, en el movimiento, en el cambio como forma de vida, en la creación como actividad terapéutica que le permite transformar sus demonios en belleza con sentido. Su obra construye una forma exaltada de relacionarse con un medio siempre cambiante, entendiendo la pintura como una actividad que da sentido a la vida”.
La obra de Víctor Cuerno refleja su visión personal del arte y del mundo
El crítico explica que el artista utiliza materiales reciclados e imágenes de desecho, siguiendo el principio de recuperar tanto los objetos como los contenidos que ha explorado en obras anteriores. Al mismo tiempo, permanece atento a la actualidad política y social, integrando estos elementos en una obra poliédrica que refleja la variedad, el desencanto y la belleza del mundo contemporáneo.
“Se trata de un trabajo personal e intenso, concebido como una búsqueda inevitable, como una necesidad de comprender corporal e intelectualmente la realidad que nos rodea. Su proceso creativo se instala en una constante revisión y en la reunión de distintas etapas artísticas, dando lugar a un crisol de obras en permanente evolución, impulsadas por una tensión creativa nunca satisfecha”, ha subrayado Rodríguez.
Trayectoria artística
Víctor Cuerno cursó estudios de Arquitectura y se licenció en Bellas Artes en Bilbao en 1993. Ha sido seleccionado en diferentes concursos de ámbito nacional y obtuvo el primer premio en el Concurso Casimiro Iborra de Santoña.
A lo largo de su trayectoria ha participado en talleres con reconocidos artistas como Juan Genovés, Gloria Torner o Juan Navarro Baldeweg. Entre sus exposiciones individuales destacan las celebradas en la Galería Juan Silió (1989); el Centro Cultural Puerta de Toledo, en Madrid (1990); la Ermita de Valdecilla, en Solares (2000); la Sala de El Diario en Torrelavega (2015), así como en la Universidad del Atlántico e Inder Espacio, entre las más destacadas.



















