Los juzgados cántabros vuelven a afrontar temperaturas extremas, según la denuncia de CSIF Cantabria, que asegura que en varias sedes judiciales se superan ampliamente los 30 grados y que el protocolo de estrés térmico prevé clausurar espacios cuando se rebasan los 33.
CSIF Cantabria ha denunciado la situación que, según el sindicato, sufren cientos de empleados de la Administración de Justicia en la comunidad por la falta de climatización adecuada en numerosas sedes judiciales. La organización sostiene que se trata de un problema conocido desde hace años por la Administración y que sigue sin una solución definitiva.
El sindicato asegura que en distintas dependencias judiciales los trabajadores desarrollan su jornada con temperaturas que superan ampliamente los 30 grados debido al mal funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado, algunos de ellos, según señala, pendientes de reparación desde hace años. CSIF recuerda además que el Real Decreto 486/1997 fija para oficinas y trabajos sedentarios una temperatura de entre 17 y 27 grados.
La central sindical añade que la Dirección General de Justicia ha activado un protocolo de estrés térmico con turnos rotatorios de presencialidad en función de las mediciones de temperatura realizadas en las sedes judiciales. Ese protocolo, según indica, establece que cuando se superen los 33 grados los espacios afectados deben ser clausurados para evitar riesgos a trabajadores, profesionales y ciudadanos.
El protocolo en juzgados prevé clausuras al superar los 33 grados
CSIF afirma que, pese a esa situación, la Administración no ha abordado el problema de fondo y se ha limitado en algunos casos a enviar ventiladores que el sindicato considera insuficientes. También sostiene que el presupuesto para adquirir esos equipos se habría agotado y que algunos funcionarios han llegado a comprar ventiladores de su propio bolsillo para soportar las jornadas laborales.
La organización sindical vincula estas condiciones a episodios de malestar físico entre los trabajadores y asegura que recientemente un funcionario tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios tras sufrir las consecuencias de las altas temperaturas en su centro de trabajo. CSIF añade que la situación afecta también a los ciudadanos que acuden a los juzgados para realizar trámites y señala, además, que las fuentes de agua no pueden usarse con normalidad por falta de vasos desechables.
Ante esta situación, CSIF Cantabria exige a la Dirección General de Justicia y Víctimas del Terrorismo medidas inmediatas y definitivas para reparar los sistemas de refrigeración de las sedes afectadas, así como el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales. El sindicato advierte de que el problema no solo repercute en la salud de la plantilla, sino también en la calidad del servicio público.


















