El Capricho de Gaudí incorporará este verano una programación nocturna especial dentro de los actos del Año Gaudí, una edición extraordinaria de las Noches de Capricho que volverá a convertir los jardines del edificio en un espacio para las artes escénicas y la música.
Las citas tendrán lugar los días 11, 12 y 13 de agosto para las sesiones de Café Teatro y los días 18, 19 y 20 de agosto para las bandas sonoras de película. El Capricho de Gaudí mantiene así vigente su filosofía de ofrecer al público una forma diferente de descubrir uno de los tres únicos edificios de Gaudí fuera de Cataluña.
Un viaje a La Habana de Máximo Díaz de Quijano
La programación arrancará con el estreno de Café Teatro, una producción creada específicamente para El Capricho de Gaudí que trasladará a los asistentes a La Habana de mediados del siglo XIX.
Inspirada en la juventud de Máximo Díaz de Quijano, primer propietario de El Capricho de Gaudí, la propuesta recreará el ambiente de los cafés-teatro de la época mediante una experiencia inmersiva donde teatro, música en directo e interacción con el público se integrarán en el recorrido.
«El Capricho de Gaudí une teatro, música y astronomía en agosto»
La historia invita a descubrir cómo la estancia de Máximo en Cuba marcó profundamente su personalidad y su forma de entender la cultura y la belleza. Entre artistas, pianistas, camareros y personajes inspirados en los cafés habaneros, el público asistirá a un relato donde la memoria, la música y la emoción dialogan con la arquitectura de Gaudí.
El regreso de las veladas con música de película
La segunda semana de las Noches de Capricho estará dedicada nuevamente a las Bandas Sonoras Originales, una de las propuestas con mejor acogida de las últimas ediciones.
La música de algunas de las películas más reconocidas del cine volverá a sonar en directo en un entorno excepcional, creando una experiencia que une patrimonio, emoción y cultura bajo el cielo de Comillas.
Una invitación a mirar el Sol como lo hacía Gaudí
A la programación de Noches de Capricho, coincidiendo con el eclipse total de Sol del 12 de agosto, se añade una experiencia que conecta uno de los grandes acontecimientos astronómicos del año con la forma en que Antoni Gaudí concebía su arquitectura.
A través de un rincón de mediación especialmente diseñado para estas fechas, los visitantes podrán descubrir cómo el arquitecto utilizaba la luz como un elemento fundamental que configuraba sus obras y comprender la estrecha relación entre el recorrido del sol y los espacios de El Capricho de Gaudí.
Mediante pequeños retos y experiencias participativas —como observar las sombras, experimentar con la incidencia de la luz, descubrir cómo varía la temperatura en función de la orientación y construir un reloj solar— el museo invitará al público a mirar el Sol como lo hacía Gaudí, convirtiendo el eclipse en una oportunidad para comprender mejor su obra.
De esta forma, la jornada del 12 de agosto se plantea como una experiencia que aúna divulgación, patrimonio y artes escénicas: una oportunidad para descubrir la conexión entre la luz solar y la obra gaudiniana, contemplar el eclipse desde un emplazamiento único y culminar el día con Café Teatro, la propuesta inmersiva que transformará los jardines de El Capricho al caer la noche.
Una edición especial dentro del Año Gaudí
Las Noches de Capricho forman parte de la programación estival de El Capricho de Gaudí desde hace años, pero en 2026 y con motivo del Año Gaudí se han introducido nuevos elementos para sorprender a los visitantes en un horario nocturno ampliado.
A través de propuestas creadas específicamente para este espacio, el museo continúa explorando nuevas formas de acercar el legado de Antoni Gaudí a públicos diversos, combinando patrimonio, artes escénicas, música y experiencias inéditas.
Con esta edición especial, El Capricho de Gaudí consolida una propuesta estival dentro del panorama cultural cántabro, que trasciende la visita tradicional al monumento para convertir el edificio en un espacio vivo, donde la arquitectura dialoga con la creación artística, conectando con públicos de todas las edades.
Sobre El Capricho de Gaudí
Este edificio es una obra temprana de un joven Gaudí de apenas 30 años, que consiguió crear este particular “girasol arquitectónico” donde función y forma se integran de manera perfecta. Construida entre 1883-1885, es una de las pocas obras del arquitecto que podemos disfrutar fuera de Cataluña. La principal finalidad de nuestra casa-museo es proteger y conservar un patrimonio único mediante un modelo de gestión cultural innovador, dinámico, cercano y, en definitiva, hecho por y para las personas.


















