El consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, se ha reunido hoy con el comité de empresa de la fábrica de Nestlé en La Penilla de Cayón (Santa María de Cayón), después de mantener una primera comunicación con la dirección de la compañía en Barcelona y con la directora de la fábrica en Cantabria, Diana del Campo, para escucharlos y conocer de primera mano la situación.
Asimismo, les ha trasladado su máximo apoyo tras la decisión “estratégica” de la compañía de llevar a cabo una “transformación operativa” en toda España, que supone un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) anunciado por la dirección de la empresa y que afecta a 301 trabajadores en todo el país, en una empresa con más de un siglo de historia y una plantilla media de 800 empleados.
El presidente del comité de empresa, Juan Miguel González, ha trasladado su rechazo al ERE y ha señalado que tratarán de evitar los despidos y reclamar las mejores condiciones, al tiempo que ha considerado que “es difícil de entender, dados los buenos resultados de la fábrica”, teniendo en cuenta “la incertidumbre que están sufriendo los trabajadores”.
«El ERE de Nestlé genera incertidumbre entre los trabajadores de La Penilla de Cayón»
Por su parte, Arasti ha trasladado su apoyo a las peticiones del comité y ha afirmado que “estamos a su disposición”, resaltando que “colaboramos con el Ministerio de Industria en estos casos porque es un asunto estatal, dado que afecta a varias fábricas”.
“Les hemos trasladado nuestra voluntad de que este proceso se lleve a cabo de manera responsable, ya que entendemos que es una situación difícil para los trabajadores, que ahora entran en un periodo de incertidumbre”, ha explicado Arasti.
En el caso de Cantabria, el titular de Industria ha asegurado que el impacto exacto en la región del ERE “aún no lo conocemos”, si bien “se determinará” en la negociación entre el comité y la dirección de la empresa, cuya primera reunión se celebrará mañana.
Tal y como le ha trasladado la dirección de la empresa, “el ERE es consecuencia del impacto de los cambios en los hábitos de consumo —con el aumento de las marcas blancas— y de la subida de las materias primas, como la leche, el cacao y el café, entre otros”.
Fuente: Gobierno de Cantabria


















