La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Cantabria denuncia la falta de soluciones por parte del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) ante los problemas de personal que continúa padeciendo el Centro de Atención a la Dependencia (CAD) de Laredo, una situación que ha llevado al Defensor del Pueblo a admitir a trámite una queja respaldada por 66 trabajadores y familiares de residentes.
La iniciativa, presentada el pasado verano por Podemos e Izquierda Unida Cantabria y CSIF Cantabria, pone de manifiesto las deficientes condiciones laborales que soportan los profesionales del centro y las dificultades para garantizar una atención adecuada a personas con elevados grados de dependencia. Desde CSIF Cantabria consideran especialmente preocupante que haya sido necesaria la intervención del Defensor del Pueblo para abordar una problemática de la que el ICASS tiene pleno conocimiento desde hace años, sin que hasta el momento se hayan adoptado medidas estructurales capaces de garantizar una plantilla ajustada a las necesidades reales del centro.
El Defensor del Pueblo ya había constatado deficiencias en 2024. En su respuesta, fechada el 28 de octubre, el Defensor del Pueblo confirma que sus técnicos realizaron una visita al CAD de Laredo el 18 de junio de 2024, durante la que constataron una mayor presencia de residentes con alta dependencia, mayor fragilidad y necesidades asistenciales más complejas. Además, reconoce que durante aquella visita ya se detectaron dificultades para cubrir puestos de trabajo, especialmente las vacantes de personal de Enfermería derivadas de vacaciones y bajas laborales.
Para CSIF Cantabria, este reconocimiento resulta especialmente significativo, puesto que evidencia que las deficiencias denunciadas no responden a una situación puntual, sino a un problema que se prolonga en el tiempo y que continúa sin resolverse. Ante esta situación, el Defensor del Pueblo ha decidido admitir la queja e iniciar actuaciones ante la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad del Gobierno de Cantabria, a la espera de recibir la información correspondiente.
El Defensor del Pueblo investiga las deficiencias denunciadas en el CAD de Laredo
Una plantilla que no se adapta a las necesidades asistenciales. CSIF Cantabria advierte de que el perfil de los residentes del CAD de Laredo ha cambiado considerablemente en los últimos años, con un incremento de personas que presentan elevados grados de dependencia y precisan una atención más intensa y especializada. Sin embargo, esta evolución no ha venido acompañada de una adaptación proporcional de los recursos humanos, lo que incrementa la carga de trabajo de los profesionales y dificulta la prestación de una atención individualizada.
Uno de los problemas más preocupantes es la insuficiente cobertura del servicio de Enfermería, especialmente durante los turnos de tarde y noche, en los que continúa sin garantizarse la presencia de personal titulado en numerosas ocasiones.
La plantilla estructural contempla diez plazas de Enfermería, aunque, según los profesionales, durante años el servicio ha funcionado habitualmente con siete u ocho efectivos, lo que dificulta la cobertura de vacaciones, permisos, bajas y otras incidencias.
A ello se suman las dificultades del personal de atención directa, especialmente durante el turno nocturno, cuando la presencia de un único profesional por planta obliga a desplazamientos entre unidades para realizar movilizaciones y otras intervenciones que requieren la participación de dos trabajadores.
Una organización que provoca que, en determinadas circunstancias, algunas plantas queden temporalmente sin presencia directa de personal, una situación que genera preocupación tanto por la seguridad de los residentes como por las condiciones laborales de los profesionales.
La organización sindical recuerda que el centro atiende a personas que requieren ayuda para actividades básicas como la higiene, la alimentación, las movilizaciones o los cambios posturales, además de residentes con deterioro cognitivo y necesidades psicogeriátricas que precisan una supervisión y atención continuadas.
Falta de soluciones estructurales del ICASS. El sindicato considera insuficiente la respuesta ofrecida hasta ahora por el ICASS, basada fundamentalmente en contrataciones temporales mediante acumulaciones de tareas que no permiten atender adecuadamente las necesidades estructurales del centro e insiste en que estas contrataciones tienen carácter provisional y no pueden sustituir una planificación adecuada de los recursos humanos ni la cobertura estable de los puestos necesarios.
Además, recuerda que los trabajadores llevan años trasladando estas deficiencias a los responsables del centro y del ICASS mediante partes de incidencia y comunicaciones dirigidas a Recursos Humanos y Prevención de Riesgos Laborales, sin que se haya producido una solución efectiva.
Para la organización sindical, resulta especialmente preocupante que la Administración mantenga una estructura de personal que no responde a la realidad asistencial actual, pese a conocer las dificultades que afrontan diariamente los profesionales.
Respuesta urgente del Gobierno de Cantabria. La admisión de la queja supone la apertura de actuaciones por parte del Defensor del Pueblo ante la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, que deberá facilitar la información solicitada por la institución.
El sindicato confía en que esta intervención permita determinar si los recursos humanos disponibles resultan suficientes para garantizar una atención integral, continuada y de calidad, acorde con las necesidades de las personas residentes.
En este punto, exige al Gobierno de Cantabria y al ICASS una revisión de las necesidades reales de personal del CAD de Laredo, la cobertura efectiva de los puestos de Enfermería y la adopción de medidas estructurales que permitan garantizar unas condiciones laborales adecuadas y una asistencia segura.
CSIF Cantabria insiste en que la calidad asistencial y las condiciones laborales son inseparables y advierte de que no se puede garantizar una atención digna a las personas dependientes sin proporcionar a los profesionales los recursos humanos necesarios para desarrollar su trabajo.
Fuente: CSIF Cantabria

















