La entidad CERTICANT, dedicada a impulsar la certificación forestal en Cantabria, ha advertido de que la gestión sostenible de los montes es la primera línea de defensa contra los incendios y ha apelado a la colaboración de las administraciones, propietarios privados y todo el sector para proteger los bosques de la comunidad autónoma.
Según la organización, el abandono del medio rural ha convertido buena parte del paisaje en “un polvorín”: más biomasa acumulada, menos gestión y, por tanto, un mayor riesgo para la naturaleza, la economía y la población. A pesar de que en España permanecen activos numerosos incendios de gran magnitud, en Cantabria la situación ha sido más contenida y los fuegos registrados en su territorio procedían en su mayoría de comunidades vecinas.
CERTICANT subraya que Cantabria dispone de un patrimonio forestal de gran valor, con más del 70% de sus montes declarados de utilidad pública y más de 50.000 hectáreas gestionadas y certificadas bajo criterios de sostenibilidad. Esto, aseguran, debería funcionar como un auténtico cortafuegos natural frente al avance de los incendios. Sin embargo, remarcan que este objetivo solo será alcanzable con el esfuerzo continuado de los propietarios privados, responsables de mantener pinares, eucaliptales y otras masas productivas bajo sistemas de gestión forestal certificada.
El fuego se combate con gestión forestal y no solo con mangueras
La entidad recuerda que el fuego no se combate únicamente con mangueras, sino mucho antes, a través de la selvicultura, la agricultura, la ganadería y otros usos tradicionales, que están siendo relegados y encuentran cada vez más obstáculos burocráticos. Estas actividades, sostienen, reducen el exceso de combustible vegetal, fortalecen los bosques, generan empleo, impulsan la riqueza local y fijan población en el medio rural.

CERTICANT defiende además que plantaciones bien gestionadas, como las de pino y eucalipto, forman parte esencial de este engranaje de gestión forestal, aportando materia prima a la industria, empleo en las comarcas y desarrollo económico sostenible.
El reto inmediato, señalan, es dar continuidad y ampliar estos avances, reforzando recursos, simplificando trámites administrativos y estableciendo un marco normativo que incentive a los propietarios. “Cada euro invertido en los montes se multiplica en seguridad, sostenibilidad y futuro para todos”, remarcan.
La advertencia es clara: si no se refuerza la gestión forestal, Cantabria podría enfrentarse en un futuro próximo a los mismos problemas que ya sufren otras comunidades autónomas, con incendios devastadores que arrasan montes y praderas. “La lección es sencilla: sin gestión no hay defensa; con gestión, hay esperanza”, concluye CERTICANT.



















