
Podemos Cantabria ha presentado más de 150 alegaciones contra el proyecto del Teleférico Mirador del Pas, advirtiendo, entre otras cuestiones, que la infraestructura supone “un riesgo directo, evidente y no evaluado” para el abastecimiento de agua del barrio de Yera, un enclave rural especialmente vulnerable.
Según las alegaciones registradas, el Estudio de Impacto Ambiental contempla una previsión de entre 1.500 y 3.000 visitantes diarios, lo que generaría un consumo estimado de 45.000 litros de agua al día. Esta cifra es prácticamente equivalente al volumen total del depósito de 50 m³ que abastece a Yera, lo que podría dejar sin suministro a los vecinos en plena temporada alta.
El proyecto, además, no calcula el caudal del manantial, la capacidad de recuperación del depósito ni los efectos de la explotación turística sobre el consumo doméstico. Tampoco analiza escenarios de sequía ni establece prioridad para garantizar el uso humano del agua. Para la organización, esta ausencia de evaluación vulnera la Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental y constituye “un riesgo inaceptable para un recurso esencial”.
«Podemos presenta más de 150 alegaciones contra el Teleférico Mirador del Pas»
Las alegaciones también denuncian que el sistema de saneamiento previsto, basado en zanjas filtrantes y pequeños decantadores, “está diseñado para instalaciones de baja ocupación y no para miles de personas al día, lo que puede provocar infiltraciones, contaminación del terreno y afecciones al río Yera, agravando aún más la presión sobre el valle”.
Según Podemos Cantabria, la estación superior del teleférico se ubica a apenas 30 metros de un espacio de la Red Natura 2000, pero el proyecto ignora los impactos indirectos que el tránsito masivo, la erosión, el ruido y las molestias a la fauna provocarían en un entorno de máxima sensibilidad ecológica.
Aunque la propia documentación anticipa casi 300.000 visitantes al año, el Estudio de Impacto Ambiental no analiza qué efectos reales tendría esa presión humana constante dentro y alrededor del área protegida. En palabras de Pablo Gómez, responsable de Medio Ambiente de Podemos Cantabria: “Para la evaluación es como si esos visitantes no existieran. El proyecto prevé 300.000 personas al año, pero no los efectos que esas 300.000 personas ocasionan sobre la Red Natura ni sobre el entorno de Yera”.
La formación considera que el proyecto es “ambiental y socialmente insostenible” y exige al Gobierno de Cantabria que suspenda la tramitación, integre todas las actuaciones asociadas y realice una evaluación ambiental completa y rigurosa. Según Podemos, “una evaluación ambiental bien hecha es imposible que sea aprobada”.


















