Podemos Piélagos, a través de su portavoz Pablo González, ha mostrado su profunda preocupación tras el desprendimiento parcial de la fachada del CEIP Virgen de Valencia, ocurrido la madrugada del pasado fin de semana en Renedo.
Según la información publicada, una fachada lateral del centro educativo se derrumbó parcialmente durante la noche, sin causar daños personales al producirse fuera del horario escolar. Desde la formación morada han señalado que «afortunadamente no tenemos que lamentar víctimas, pero eso no reduce en absoluto la gravedad de lo sucedido».
Para Pablo González, este incidente «es la evidencia de una dejadez inaceptable en el mantenimiento de los centros educativos públicos por parte del Ayuntamiento de Piélagos, gobernado por el Partido Popular, y de su alcalde, Carlos Alberto Caramés».
Podemos Piélagos recuerda que el consistorio tiene competencias en el mantenimiento de los centros de educación primaria, una responsabilidad que debe ejercer en coordinación con la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria. En este sentido, critican que «mientras sí hay recursos para seguir financiando la educación concertada, se abandona la inversión en infraestructuras públicas básicas».
«El CEIP Virgen de Valencia sufre abandono y requiere revisión urgente»
La formación también ha contextualizado este suceso en una «política continuada de recortes y falta de compromiso con la educación pública» en el municipio, recordando el cierre de dos escuelas infantiles en Piélagos en los últimos años. «Primero se reducen servicios esenciales y ahora se descuida el estado de los colegios. Es una línea política clara que demuestra que la educación pública no es una prioridad para el PP», ha añadido González.
Desde Podemos Piélagos exigen una revisión urgente del estado de todos los centros educativos del municipio, así como un plan de mantenimiento preventivo que garantice la seguridad de alumnado, profesorado y familias.
Asimismo, instan al alcalde Carlos Alberto Caramés y a la Consejería a asumir responsabilidades y a «dejar de mirar hacia otro lado antes de que tengamos que lamentar una tragedia».
«Lo ocurrido no puede quedarse en una anécdota. Es un aviso serio de las consecuencias del abandono institucional. La educación pública debe ser una prioridad real, no un discurso vacío», ha concluido el portavoz.


















