El Partido Regionalista de Cantabria ha expresado su rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur en los términos actuales, al considerar que supone una amenaza directa para el sector primario y el medio rural de Cantabria, por el impacto que tendrá en la ganadería y en la economía de las explotaciones familiares.
El diputado regionalista Guillermo Blanco ha criticado que el sector primario vuelva a ser utilizado como “moneda de cambio” en acuerdos internacionales que, a su juicio, benefician a grandes industrias y corporaciones, mientras sacrifican a quienes sostienen el medio rural. En este sentido, ha advertido de que no aceptarán decisiones negociadas “en despachos lejanos” sin tener en cuenta la realidad del territorio.
El acuerdo con Mercosur amenaza a la ganadería y a las explotaciones familiares de Cantabria
Blanco ha subrayado que Cantabria será una de las comunidades más perjudicadas por el tratado, recordando que cerca del 70 por ciento de la producción primaria regional procede del sector ganadero, con un peso destacado del vacuno de carne y de leche. Según ha señalado, el incremento de importaciones procedentes de Mercosur afectará directamente a la economía rural, presionando los precios en origen y poniendo en riesgo la viabilidad de numerosas explotaciones.
Diferencias en normas sanitarias, medioambientales y de bienestar animal
El diputado regionalista también ha alertado de la competencia desleal que, a su juicio, generará la entrada de productos que no cumplen las mismas exigencias sanitarias, medioambientales y de bienestar animal que se aplican a la producción europea. En este contexto, ha considerado inaceptable que se impongan altos estándares a los ganaderos cántabros mientras se permite la comercialización de productos más baratos que no respetan esas condiciones.
Además, el exconsejero de Desarrollo Rural ha advertido de las consecuencias socioeconómicas que podría acarrear el acuerdo en Cantabria, como la caída de los precios de la leche y la carne, el cierre de explotaciones, la pérdida de empleo en el medio rural, la falta de relevo generacional y un mayor riesgo de despoblación.
Por todo ello, Blanco ha exigido al Gobierno de España que no ratifique el acuerdo en los términos actuales y que incorpore cláusulas espejo obligatorias y verificables, salvaguardas automáticas para los sectores sensibles y controles fronterizos estrictos. Asimismo, ha instado al PSOE y al PP cántabros a aclarar su posición sobre el tratado y ha reiterado que el PRC se situará “sin ambigüedades” del lado de quienes sostienen el medio rural de Cantabria.


















