El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, ha adjudicado en 356.335 euros la redacción del proyecto para la construcción de un aparcamiento subterráneo y la reurbanización del entorno de la calle Sor María del Carmen, en Santoña.
La empresa adjudicataria, WSP Spain, dispondrá de un plazo de siete meses para redactar este proyecto que, según ha explicado el titular del área, Roberto Media, persigue un doble objetivo. Por un lado, aliviar la falta de aparcamiento en el municipio y, por otro, generar en su superficie un nuevo espacio urbano al aire libre para el disfrute de residentes y visitantes.
El consejero ha destacado la ubicación «estratégica» de esta nueva instalación, junto a uno de los principales ejes de entrada a Santoña, la CA-141, y a pocos metros del Ayuntamiento, la estación de autobuses, instalaciones deportivas municipales o centros educativos, utilizados diariamente por sus vecinos.
«El proyecto del aparcamiento subterráneo generará un nuevo espacio público»
El titular de Fomento ha explicado que la infraestructura subterránea ocupará una superficie de 6.654 metros cuadrados, en los que se generarán 229 plazas de aparcamiento para coches y 21 para motos.
En su superficie, se urbanizará un espacio abierto y flexible de 11.392 metros cuadrados que se integrará en la trama urbana de Santoña, con accesos amplios, pasos peatonales sobreelevados y conectividad directa con el transporte público.
Detalles de la reurbanización del entorno
El planteamiento del proyecto contempla en primer lugar la ejecución de una marquesina que cubra el núcleo de comunicaciones que da acceso al aparcamiento, creando un espacio de sombra y cobijo que servirá además como porche de entrada al colegio.
Pensando también en los flujos dependientes del centro educativo, se proyecta un vial de uso restringido, al servicio del propio colegio, que podrá habilitarse en las horas de entrada de los alumnos.
En el lado de la calle donde se sitúa el polideportivo existente, se reserva un espacio para el estacionamiento de autobuses del servicio de transporte escolar.
También se plantean zonas verdes para dar continuidad al corredor verde de la calle Manzanedo. Por otro lado, el diseño incorpora áreas de juegos infantiles con pavimentos seguros y mobiliario adaptado, fomentando la socialización y el uso intergeneracional del espacio.


















