La Guardia Civil refuerza servicios en municipios en riesgo de despoblación con una nueva oficina de Intervención de Armas en Ramales de la Victoria
Cantabria roza su máximo histórico de efectivos en Guardia Civil y Policía Nacional, con 1.760 agentes tras recuperar más de 120 desde 2018.
La delegada del Gobierno de España en Cantabria, Eugenia Gómez de Diego, ha visitado este viernes el cuartel de la Guardia Civil en Ramales de la Victoria, acompañada por el coronel jefe Antonio Orantos. Durante la visita se anunció la puesta en marcha de una nueva ventana de atención ciudadana en materia de Intervención de Armas, que funcionará con carácter quincenal.
Este nuevo servicio, similar al ya implantado en Potes y Polientes, permitirá a los ciudadanos de Ramales y su entorno realizar trámites relacionados con el control administrativo de armas y explosivos sin necesidad de desplazarse a otras localidades, reforzando así el compromiso del Gobierno central y del Cuerpo frente al reto demográfico.
El nuevo servicio en Ramales evitará desplazamientos a cientos de vecinos rurales
El ámbito de cobertura abarca, además del municipio de Ramales de la Victoria, los de Arredondo, Rasines y Ruesga —todos en riesgo de despoblamiento—, así como Soba, clasificado como municipio en situación de grave riesgo de despoblamiento. En total, en estos municipios se agrupan cerca de 700 armas registradas con sus correspondientes licencias.
La delegada ha destacado que la atención presencial se prestará los viernes, coincidiendo con el día de mayor afluencia en Ramales, facilitando así el acceso a este servicio esencial que presta la Guardia Civil, en línea con los objetivos del Ministerio del Interior de garantizar la cohesión territorial.
Al acto asistieron los alcaldes de los municipios beneficiados: César García (Ramales de la Victoria), Jesús Ramón Ochoa (Ruesga), Leoncio Carrascal (Arredondo) y Julián José Fuentecilla (Soba), quienes valoraron positivamente el acercamiento de servicios públicos a zonas rurales y de montaña. El alcalde de Rasines no pudo asistir por motivos laborales.
Cantabria cuenta actualmente con 1.760 agentes de Guardia Civil y Policía Nacional, situándose muy cerca del máximo histórico de 1.802 efectivos alcanzado en 2011. Esta cifra representa una recuperación significativa tras los recortes sufridos entre 2011 y 2017, cuando se perdieron 169 agentes —una reducción del 9,37%—.
Desde 2018, bajo el Gobierno de Pedro Sánchez, Cantabria ha recuperado 127 agentes, lo que representa más del 75% de los efectivos perdidos en la etapa anterior.
El refuerzo de plantillas se enmarca en el contexto de las mayores convocatorias de empleo público para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, como la última aprobada en abril con más de 6.000 plazas. Se prevé que este incremento continúe en los próximos ejercicios.


















