Isabel Urrutia, ha comprobado el estado final de las obras que su departamento ha acometido en Quintanilla (Lamasón)
La consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia, ha comprobado el estado final de las obras que su departamento ha acometido en Quintanilla (Lamasón) para renovar una zona de juegos infantiles que estaba deteriorada y que no reunía las mejores condiciones para el esparcimiento de los niños. A este espacio se han añadido elementos para que los adultos lleven a cabo ejercicios físicos saludables.
Aunque ha sido una obra menor que asciende a 40.000 euros, la consejera ha destacado la importancia de dotar a los municipios rurales de servicios que contribuyan al bienestar de las familias y a asentar población, algo que el Gobierno de Cantabria está llevando a cabo con la colaboración de los ayuntamientos.
El alcalde de Lamasón, Marcos Agüeros, ha agradecido a la consejera la obra acometida, ya que fue precisamente el Ayuntamiento de Lamasón el que solicitó a la Consejería la necesidad de renovar esta zona de juegos ubicada en las proximidades de la iglesia de San Bartolomé que, según ha explicado el alcalde, con el paso del tiempo y la climatología se había deteriorado, con lo que la seguridad de su uso estaba comprometida.
Convivencia intergeneracional
Además de contribuir al bienestar de los vecinos y a fijar población, Urrutia se ha referido al hecho de que estas obras facilitan la convivencia intergeneracional, ya que une en un mismo espacio a los niños y a los mayores donde unos y otros podrán relacionarse y aprender durante la práctica de una actividad saludable representada en el ejercicio físico y en el juego.
La consejera ha confirmado su empeño en ayudar, financiar e invertir en los municipios, sobre todo en los más pequeños, y ayudarles a que salgan del estado de riesgo de despoblamiento en el que se encuentran.
Los elementos para adultos que se han instalado son unas ruedas chinas para el desarrollo de la musculatura de los hombros, una bicicleta estática y un mecanismo fijo de esquí de fondo. Además, al área se la ha dotado de un pavimento adecuado a los diferentes usos, se ha renovado el cerramiento perimetral y se ha complementado la actuación con una mesa merendero junto a la iglesia donde se celebra anualmente la fiesta de San Bartolo.


















