La cuota doméstica que pagan actualmente los vecinos de Piélagos, por el servicio de recogida de basuras, es de 21,433€ al trimestre. Con la aplicación del “basurazo”, pasarán a pagar 36,14€ cada tres meses, lo que supone una subida porcentual del 68,58%. Esta es la propuesta que ha traído el equipo de gobierno del PP al pleno ordinario del Ayuntamiento de Piélagos para su aprobación.
La propuesta que trae el PP de Piélagos para su debate es una propuesta poco trabajada, que se presenta sin ningún tipo de medidas de acompañamiento que puedan modular el esfuerzo fiscal de los vecinos en función de su renta. Todos pagarán igual y los vecinos asumirán, a partir de ahora, el coste total del servicio de recogida de basuras. El Partido Popular de Piélagos ha tenido dos años para buscar fórmulas que puedan compensar esta subida que, entendemos, no tienen que soportar los vecinos, cuando existen mecanismos para que los ciudadanos no se vean castigados con un nuevo impuesto.
Piélagos se enfrenta a un aumento del 68,58% en la tasa de recogida de basuras
En abril de 2022 entró en vigor la Ley estatal 7/2022, de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, que incluía como novedad la obligación para todos los municipios españoles de aplicar nuevos impuestos, entre los que se encuentran aquellos sobre la incineración y coincineración de residuos y sobre la eliminación de residuos mediante su depósito en vertedero.
La ley dio de plazo hasta el 10 de abril de 2025 para que los ayuntamientos establecieran una tasa de basura con tres características o condiciones: diferenciada del IBI, que cubra efectivamente el gasto de recogida y tratamiento de residuos y que no pueda ser deficitaria. Son los municipios los responsables de la prestación del servicio de gestión de los residuos sólidos urbanos y por lo tanto deben asumir su coste, salvo en aquellos con menos de 5.000 habitantes.
En AVIP, creemos que es necesario que los ayuntamientos no se limiten a crear la nueva tasa o a incrementarla si ya la tienen. La implantación debe ir acompañada de reducciones equivalentes en el IBI. Igualmente deben disponer, en el correspondiente reglamento de la tasa, de instrumentos de progresividad fiscal que faciliten a las rentas más bajas cumplir con sus obligaciones, según el principio que exige la normativa europea de que “quien contamina paga”, pero también contemplando la posibilidad de mecanismos de exención parcial o total, según el caso.
Habida cuenta de que todos los estudios que relacionan renta con generación de residuos, nos dicen que a mayor renta, mayor generación de residuos, no debería ser muy difícil establecer la necesaria progresividad fiscal en la tasa.
Para Alternativa Vecinal Independiente, parece imprescindible que este asunto se aborde con sensibilidad ambiental, porque no podemos seguir produciendo más de un kilo de basura por habitante y día, ni mantener los actuales porcentajes de recuperación, reutilización y reciclaje. Hace falta muchísimo más si queremos evitar la actual contaminación de suelos, acuíferos y del aire. Y para todo esto es imprescindible también la lealtad y cooperación institucional, asumiendo que todos han/hemos sido partícipes del problema y, por tanto, todos debemos ser parte de la solución.
Tenemos que insistir en que la mejor y casi única opción para tener una gestión de residuos que no ponga en peligro la salud o el medio ambiente es la reducción de residuos y, por ello, las políticas municipales, regionales y estatales deben ir dirigidas principalmente a ello. No podemos evitar verter a costa de incinerar, debemos reducir el vertido y la incineración. No hay otro camino, señala Luis Sañudo.
La tendencia habitual de la mayoría de los gobiernos municipales es emplear el menor presupuesto posible en la prevención, gestión y eliminación de residuos que, además, no suele tener un impuesto propio, sino que sale del IBI, impuesto que no está pensado necesariamente para ello. Así que lo que suelen destinar apenas si da para el servicio básico al que les obligaba la ley antes de 2022 y que consiste en un sistema de recogida selectiva poco exigente (normalmente sin recogida separada de materia orgánica), transporte y vertido directo en un vertedero sin clasificación previa/pretratamiento, en el que la fracción resto lleva una gran mezcla de residuos, entre ellos los orgánicos.
Cualquier intento de implementar el denominado “BASURAZO” en Piélagos, tendrá nuestro más profundo rechazo y oposición.” Así de contundente se expresa Luis Sañudo, portavoz del grupo municipal AVIP, en el Ayuntamiento de Piélagos. La aplicación de esta tasa supondrá, en caso de producirse, un importante aumento en la cuota que ya se viene satisfaciendo en el recibo conocido popularmente como de agua y basura.


















