Cantabria cerró el mes de octubre con 41.177 trabajadores autónomos afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, seis menos que en septiembre y nueve más que en el mismo mes del año anterior. UPTA España reclama al Ministerio de Inclusión y Seguridad Social que cierre este mes la negociación sobre las nuevas cotizaciones previstas para 2026.
El trabajo autónomo mantiene su fortaleza en Cantabria pese al leve descenso registrado en octubre, un mes en el que tradicionalmente se producen ajustes a la baja en los sectores más estacionales como la hostelería o la agricultura. En total, la comunidad cuenta con 41.177 afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), lo que supone seis menos que en septiembre, aunque nueve más que en octubre de 2024.
A nivel nacional, el número de afiliados al RETA asciende a 3.414.192 personas. Según los datos difundidos por UPTA España, el trabajo autónomo presenta un crecimiento moderado impulsado por las actividades cualificadas, especialmente los servicios profesionales y la educación. Sin embargo, sectores como el comercio o la hostelería continúan mostrando un comportamiento negativo.
“El colectivo de autónomos necesita claridad y un sistema sostenible”
En el análisis por sectores, la educación se sitúa como la actividad con mayor incremento en Cantabria, con 82 nuevos afiliados y un total de 1.576. Le siguen las actividades profesionales, científicas y técnicas, que alcanzan 3.469 afiliados tras sumar 24 en el último mes. También crecen las actividades sanitarias, con nueve activos más (1.628 en total), y el transporte, que gana seis afiliados hasta llegar a 2.300.
Por el contrario, la hostelería registra la mayor caída del mes, con 78 trabajadores autónomos menos (4.707 en total). El comercio pierde 35 activos y suma ahora 8.192, mientras que la industria manufacturera y la agricultura y ganadería reducen cada una 14 afiliados. La construcción también experimenta un leve descenso de seis trabajadores, situándose en 6.024 autónomos.
Desde UPTA España se ha mostrado preocupación por el estancamiento en las negociaciones entre el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, las asociaciones de autónomos, los sindicatos y la patronal. La organización considera que el retraso en la definición del nuevo sistema de cotización genera incertidumbre en el colectivo.
La propuesta presentada por UPTA plantea una subida gradual de las cotizaciones en función de los ingresos reales, con incrementos del 4 % para los tres primeros tramos de la tabla reducida, del 5 % para los siete primeros tramos de la tabla general y del 10 % para los tramos más altos. Según la entidad, esta medida busca equilibrar el esfuerzo contributivo y garantizar la sostenibilidad del sistema, evitando congelaciones que podrían comprometer las futuras prestaciones y jubilaciones.
La próxima semana, UPTA iniciará una ronda de reuniones con los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados para presentar esta propuesta y su plan de rebaja fiscal para el trabajo autónomo. Eduardo Abad, presidente de UPTA España, ha señalado que “es el momento de definir con claridad las cotizaciones del próximo año y actuar con rigor, sin oportunismo. El colectivo de trabajadores autónomos necesita certidumbre y un sistema sostenible y justo”.


















