La emergencia cinegética centra el análisis abierto por el Gobierno de Cantabria ante el aumento de la población de jabalí en varios puntos de la comunidad. La medida se plantea para Cabezón de Liébana, Vega de Liébana, Pesaguero, Val de San Vicente y Ribamontán al Mar.
La propuesta trasladada al Consejo Regional de Caza busca dar respuesta a los problemas de seguridad vial y sanidad animal detectados en esas zonas, donde el aprovechamiento ordinario no estaría siendo suficiente para ajustar la presencia de esta especie.
La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, defendió una posible declaración temporal y selectiva en los municipios señalados, con el objetivo de reducir riesgos y abordar una situación que, según expuso, exige una valoración conjunta con respaldo técnico.
Durante la reunión, Susinos subrayó la elevada capacidad reproductiva del jabalí y recordó que la normativa permite adoptar medidas extraordinarias cuando la gestión cinegética habitual no logra contener el crecimiento de la población.
La titular del departamento también incidió en la necesidad de aplicar las medidas previstas en el Programa Nacional de Erradicación del Jabalí, orientado a controlar la interacción entre fauna silvestre y ganado en áreas donde ya se ha detectado circulación de patógenos
La emergencia cinegética se apoya en riesgos sanitarios y en el aumento de accidentes
Entre los argumentos expuestos por el Ejecutivo figura el incremento de siniestros de tráfico vinculados a la irrupción de jabalíes en la red viaria autonómica, una situación que, según la consejera, requiere una respuesta urgente cuando compromete la seguridad en carretera.
El Gobierno cántabro advirtió además de que la fauna silvestre, en especial el jabalí y los tejones, actúa como reservorio de enfermedades como la tuberculosis, la peste porcina africana y la enfermedad de Aujeszky, con posible afección sobre animales domésticos y también sobre la salud humana.
Susinos remarcó que la tuberculosis presenta una prevalencia elevada en varios municipios y defendió que cualquier decisión se adopte con criterios responsables y técnicos, apoyados en datos sanitarios y científicos.
Cinco municipios, en el centro de la propuesta
En el seno del Consejo Regional de Caza también se abordó la posibilidad de que Cantabria se adhiera al convenio LICICAZ, la licencia interautonómica de caza y pesca suscrita recientemente entre el MAPA y varias comunidades autónomas.
La reunión estuvo presidida por María Jesús Susinos, acompañada por el director general de Ganadería, Alfredo Álvarez, y el director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio.


















