El Consejo de Ministros ha autorizado hoy al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a licitar la construcción del nuevo edificio de usos ferroviarios de la estación de Santander, una infraestructura fundamental para avanzar en la integración ferroviaria Santander. La licitación, que se realizará a través de Adif, tiene un valor estimado de 27,2 millones de euros (IVA no incluido) y representa un paso decisivo en la transformación de la capital cántabra.
Esta actuación es clave para permitir la modernización de la estación capitalina y liberar espacios para ejecutar el resto de obras previstas en el convenio de integración suscrito entre el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de Adif, Renfe, el Ejecutivo cántabro y el Ayuntamiento de Santander.
Este nuevo inmueble albergará las dependencias que actualmente se encuentran dispersas por el complejo ferroviario: oficinas, talleres, almacenes, Centro de Regulación de Circulación y centro de formación. El edificio se ubicará en una parcela de 9.000 m² situada junto al Parque del Agua, en paralelo a la playa de vías, al sur del ascensor peatonal Castilla-Hermida.
Concebido como un edificio versátil y funcional, el proyecto consta de dos módulos independientes: un edificio de oficinas de 4.300 m² distribuido en tres plantas con una altura de 13 metros, y un edificio para talleres y almacenes de mantenimiento de 850 m² con una única planta de 7 metros. El diseño garantiza el bienestar de los trabajadores, combinando sostenibilidad medioambiental con innovación tecnológica y flexibilidad operativa.
Adif licitará las obras clave para avanzar en la integración ferroviaria
La fachada que da a la playa de vías presenta una gran cristalera continua que garantiza la iluminación natural de las estancias, cubierta por una envolvente de lamas que la protege de la luz solar directa. El alzado contrario, orientado al parque, presenta una superficie con menor presencia de vidrio. El proyecto incluye la urbanización del entorno con viales peatonales y rodados, jardinería, aparcamiento en superficie de aproximadamente 150 plazas y cerramiento perimetral.
La construcción de este nuevo edificio, junto al desvío de las vías convencionales y la adecuación de la estación de ancho métrico como terminal provisional (ya licitados por 41,5 millones de euros), permitirá liberar espacios necesarios para ejecutar el resto de las obras contempladas en el convenio de integración. Estas actuaciones iniciarán en 2026 y habilitarán un corredor provisional que mantendrá el servicio ferroviario durante el desarrollo de las actuaciones.
Se cumple así el compromiso establecido en la comisión de seguimiento del convenio de integración: licitar este año todas las obras que financia íntegramente el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a través de Adif. El desvío de vías, la habilitación de una estación provisional y el edificio de usos ferroviarios serán financiados completamente por el Ministerio, al suponer mejoras funcionales y operativas para la infraestructura ferroviaria.
Por su parte, Adif, el Ayuntamiento y el Ejecutivo regional cofinanciarán la reordenación de espacios dentro del complejo ferroviario y la modernización de la estación de largo recorrido, completando las actuaciones con las que se alcanzaría la imagen final de la integración ferroviaria Santander, que ocupa un lugar destacado en el Plan de Cercanías de Cantabria.
La imagen final de toda la actuación incluye el traslado del haz de vías de viajeros y mercancías de ancho métrico, la remodelación de la playa de vías de ancho ibérico, la integración de todos los servicios de viajeros en una única estación, la reposición del aparcamiento actual y la urbanización de todo el ámbito con una superficie liberada de más de 24.000 m² junto a la calle Castilla. Además, se creará una nueva superficie de unos 52.250 m² que cubrirá vías y andenes tanto de ancho ibérico como métrico.
Esta transformación urbana permitirá materializar tres objetivos fundamentales: modernizar y ampliar la estación rehabilitando el pabellón norte para unificar en un único edificio de viajeros todos los servicios ferroviarios; reordenar espacios para racionalizar la superficie de la playa de vías y las instalaciones ferroviarias, haciendo más eficiente el servicio; y cubrir las vías y andenes aprovechando urbanísticamente los suelos liberados para mejorar la conexión entre las calles Alta y Castilla. Esta transformación posicionará a Santander como referente en modernización ferroviaria a nivel nacional, mejorando significativamente la experiencia de los usuarios y la operativa del transporte ferroviario en la capital cántabra.


















