El proyecto previsto en Noja convertirá el actual aparcamiento en una zona peatonal y multiusos con gradas, pérgolas, jardines y conexión con la senda costera.
El mirador de la playa de Trengandín ha salido a licitación con una inversión superior a 400.000 euros y un plazo de ejecución de ocho meses desde la firma del contrato. La actuación está promovida por el Gobierno de Cantabria a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.
El proyecto transformará un espacio dedicado actualmente al aparcamiento y a la circulación de vehículos en una zona pública y multiusos con mayor protagonismo para los peatones. La intervención busca ordenar el área, mejorar su estética y funcionalidad e integrarla en el entorno de la playa.
El consejero de Turismo, Luis Martínez Abad, ha explicado que la obra pretende responder a la demanda de espacios públicos vinculados al disfrute del litoral. El objetivo, ha señalado, es crear un nuevo lugar para pasear, reunirse, descansar y contemplar el mar.
Martínez Abad también ha indicado que la actuación permitirá incorporar un nuevo recurso turístico en Noja y facilitará el uso del espacio durante todo el año. El proyecto forma parte de las medidas de ordenación turística previstas en el municipio.
La intervención contempla la colocación de adoquines combinados con zonas ajardinadas y la instalación de bancos lineales de madera reciclada. Algunos de estos elementos dispondrán de respaldo.
El mirador incorporará gradas, zonas de sombra y nuevos espacios verdes
La diferencia de altura entre la plataforma del mirador y la senda costera se aprovechará para construir una grada distribuida en tres niveles. Esta solución sustituirá la actual conexión mediante escaleras y permitirá generar una vista libre de obstáculos hacia el entorno marítimo.
El proyecto incluye también una zona de sombra formada por tres pérgolas con estructura metálica y cubierta textil. Además, se repondrá la parte superior del muro existente con piedra caliza y se reparará la barandilla perimetral.
La actuación prevé instalar unas letras corpóreas con el nombre de Noja. Estarán fabricadas en acero galvanizado, pintadas en color antracita y decoradas parcialmente con madera de iroko. Se colocarán sobre una base de hormigón arquitectónico que incorporará iluminación.
El diseño contempla igualmente la renovación y mejora del alumbrado. Las nuevas zonas verdes recibirán una capa de tierra vegetal y césped, junto con arbustos de pequeño porte y plantas ornamentales.
Martínez Abad ha defendido que el proyecto permitirá recuperar este espacio próximo a la playa de Trengandín para el uso público y mejorar su conexión con la senda costera.


















