Cuando vecinos de la localidad de Carandía se ponen en contacto para denunciar la situación, lo primero que preguntan es si ellos no pagan impuestos como el resto de vecinos de Piélagos. Esa es la primera reflexión que realizan para hablar del estado actual de conservación de la pasarela colgante sobre el río Pas, a su paso por la localidad.
Esta infraestructura une las localidades de Carandía y Zurita, concretamente con el Parque de El Picón, a la altura del coto de La Barca, en el río Pas. Se trata de una conexión muy transitada por vecinos de la zona y de pueblos cercanos.
La pasarela fue inaugurada en mayo de 2016 por el entonces consejero de Obras Públicas, José María Mazón, siendo alcaldesa Verónica Samperio, y contó con una inversión de 350.711 euros.
El estado actual genera una profunda preocupación entre vecinos y usuarios debido a las numerosas zonas afectadas por la falta de mantenimiento, donde el óxido es visible en distintos puntos, junto con una evidente falta de conservación general.

Para la ejecución de esta infraestructura fue necesario realizar inicialmente un levantamiento topográfico del río Pas en el tramo afectado por el proyecto, así como un estudio hidráulico en la sección donde se levantó la conexión. Para ello, se calcularon los máximos caudales de avenida tomando como referencia un periodo de retorno de 500 años.
La estructura cuenta con cuatro cables portantes apoyados sobre mástiles metálicos y anclados en macizos de hormigón. La distancia entre apoyos es de 7,05 metros y el tablero presenta una anchura útil de 1,55 metros.
La longitud total del tablero, sin incluir los accesos por ambas márgenes, es de 76,54 metros. Además, dispone de un trazado parabólico y una estructura completamente galvanizada.
La pasarela fue instalada en la margen oeste a una cota elevada de 2,22 metros respecto al terreno natural, con el objetivo de compensar la diferencia de nivel entre ambas márgenes y elevar la infraestructura frente al nivel de inundación.
Luis Sañudo señala que este caso es uno más de los ejemplos de abandono de infraestructuras existentes en el municipio de Piélagos. Según indica, la ausencia de un plan de mantenimiento preventivo y programado provoca que infraestructuras de comunicación, viales públicos, parques infantiles, instalaciones deportivas y arroyos, entre otros espacios, no reciban el mantenimiento necesario, llevando en ocasiones a que los ciudadanos tengan que exponerse a situaciones comprometidas desde el punto de vista de la seguridad.

Sañudo añade que esta situación también afecta a otras infraestructuras del municipio como la pasarela de acceso al IES Valle de Piélagos, en Renedo; el Puente Viejo de Oruña; el puente del Barrio El Puente, en Carandía; el consultorio de Boo; la ludoteca municipal de Renedo; la carretera Oruña-Salcedo; el cruce del Barrio Queserías, en Oruña; o la conexión peatonal de acceso al CEIP Dunas de Liencres desde los barrios Pino y Reigadas.
Finalmente, denuncia que los vecinos conviven a diario con estas situaciones y con una sensación de impotencia ante la inacción municipal y del Gobierno regional.
Fuente: AVIP


















